Diferencias entre Psicología evolutiva y Psicología evolucionista
Explicamos las diferencias entre
ambos enfoques.
Por los
pasillos de las facultades de Psicología de España y Latinoamérica pueden
verse, cada día entre semana, una serie de personas que deambulan totalmente
desorientadas por corredores y aulas. Son en su mayoría estudiantes jóvenes,
pero hay algo en su mirada que no tiene nada que ver con la expresión de
autosuficiencia y bravura que cabría esperarse centelleando en el rostro de
cualquier veinteañero.
¿Cuál es
el motivo de esta especie de tensión interior? Muy sencillo: sus
conocimientos sobre la psicología están cimentados en algo que está
esencialmente MAL; de ahí que haya ciertas ideas y conceptos que no logran
entender por mucho que se esfuercen. Hay algo que se les escapa. Y es que estos
pobres diablos aún no saben que la Psicología evolucionista y
la Psicología evolutiva no son lo mismo.
Menos mal
que tarde o temprano siempre llega un salvífico profesor o profesora que
termina aclarando estos conceptos en la que será una de las lecciones breves a
las que más provecho se le sacará durante la carrera. Sin embargo, la
diferencia entre la Psicología evolutiva y la evolucionista es mejor conocerla
cuanto antes mejor (y preferiblemente antes de suspender algún examen por
ignorarla), ya que las dos se ocupan de cosas totalmente distintas y, de hecho,
no está claro que la Psicología evolucionista sea una rama de la psicología en
sí.
Para
entender bien la relación entre ambas, es bueno ahondar un poco en un
concepto a la que apelan las dos: la evolución.
Dos tipos básicos de evolución
El
concepto de "evolución" es lo suficientemente abstracto como para
poder ser utilizado para explicar una gran variedad de procesos, pero
básicamente define un desarrollo a través del cual se van sucediendo de
manera más o menos gradual diferentes cambios. En los campos de estudio de la
Psicología, sin embargo, la evolución suele hacer referencia a dos procesos
esencialmente distintos: los cambios que se producen en el desarrollo de un
organismo y los cambios que se producen en la forma y el comportamiento de las
especies, de generación en generación.
Filogenia y ontogenia
Cuando
hablamos del primer tipo de evolución, el que se refiere a los organismos
individuales que se desarrollan desde su forma de zigoto hasta llegar a la
senectud, hablamos de ontogenia, mientras que cuando hablamos de procesos
de cambio entre generaciones y especies que se van sucediendo las unas a las
otras, hablamos de su filogenia.
La idea
básica que sirve para distinguir la Psicología evolucionista de la evolutiva es
la siguiente: la Psicología evolutiva estudia la psicología del ser humano
en lo relativo a su desarrollo ontogenético, mientras que la Psicología evolucionista
estudia el comportamiento humano a la luz de la evolución de las especies, es
decir, a la luz de su desarrollo filogenético.
El objeto
de estudio de la Psicología evolutiva son los patrones de comportamiento y de
subjetivación que se asocian a cada fase del crecimiento de un ser humano,
mientras que la Psicología Evolucionista, más que ofrecer un campo de
estudio, propone un enfoque basado en lo que se sabe de la historia
evolutiva de las poblaciones de las que procede su linaje para obtener
hipótesis acerca de cómo se comportan las personas.
¿De dónde viene la confusión?
Se trata
de un problema que tiene que ver con la traducción al castellano de palabras
utilizadas en el entorno académico dominante, que utiliza el inglés. Lo que hoy
conocemos como Psicología evolutiva fue llamado originariamente developmental
psychology, lo cual hace que en este idioma prácticamente no exista
confusión.
Sin embargo, cuando los primeros
investigadores empezaron a hablar sobre evolutionary psychology, en
castellano ya existía un término muy parecido para designar a la anterior rama
de la psicología. De ahí que en España y en Latinoamérica se utilice la palabra
"evolucionista", para distinguirla de la evolutiva sin renunciar a su
significado básico, que está relacionado a un proceso de cambio.
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